Miguel Otero, campeón del TC Austral, analiza el inicio del 2026 y los cambios reglamentarios
Miguel Otero comienza el 2026 del Turismo Carretera Austral con el peso simbólico de llevar el número 1 en los laterales. El título conseguido la temporada pasada marcó un punto alto en su carrera, pero el inicio de este nuevo año llegó con un escenario distinto al esperado.
A la distancia, el balance del campeonato es claro. “Fue un año mucho más que positivo. Tuvimos algunos percances, pero los pudimos recuperar y cerrar el año con el campeonato que veníamos buscando hacía mucho tiempo”, repasó el piloto, destacando el esfuerzo y la constancia que demandó llegar a lo más alto de la categoría.
Con la nueva temporada, el equipo encaró el trabajo habitual de pretemporada: revisión general del auto, control de elementos y puesta a punto para arrancar de la mejor manera. Sin embargo, ese plan se vio alterado por una modificación reglamentaria que cambió por completo el panorama.
De cara al 2026, el Turismo Carretera Austral introdujo un cambio en la posición del motor que impacta directamente en la marca Dodge, una medida que, según explicó Otero, se mantenía sin modificaciones desde hacía más de dos décadas. “Es un cambio grande, que nos obligó a rehacer gran parte del trabajo que teníamos pensado”, señaló.
La reforma implicó mover el motor hacia adelante, modificar escapes y realizar trabajos estructurales que no estaban previstos, con un impacto económico significativo. Otero remarcó que la medida no solo lo afecta a él, sino también a otros autos de la marca que hoy se encuentran fuera de la categoría. “Es un gasto grande y en el contexto económico actual no es fácil afrontarlo”, explicó.
A pesar del malestar y las dificultades, el equipo decidió avanzar y trabajar contrarreloj para llegar en condiciones al inicio del campeonato. “Hoy estamos trabajando mucho en el auto, haciendo reformas que no estaban en los planes, pero con la idea de poder probar y arrancar el año”, contó.
En el cierre de la charla, Otero amplió la mirada y dejó una reflexión que excede su situación personal y apunta directamente al presente y al futuro del Turismo Carretera Austral. “Estamos en una situación económica complicada y creo que hoy lo fundamental es priorizar el bolsillo de los pilotos”, sostuvo, marcando que no se trata solo de rendimiento deportivo, sino de la posibilidad real de estar en pista.
El campeón remarcó que los cambios reglamentarios de alto impacto económico no solo afectan a quienes están compitiendo, sino también a aquellos equipos que hoy se encuentran fuera de la categoría. “Hay autos que estaban listos para volver a correr y ahora, con estas modificaciones, se les hace muy difícil”, explicó, advirtiendo que ese tipo de decisiones puede terminar reduciendo la cantidad de participantes.
Desde su lugar, Otero insistió en que el crecimiento de la categoría debería ir de la mano de reglas que permitan sumar autos y no imponer nuevas trabas. “Esta vez le tocó a Dodge, pero mañana puede ser otra marca”, señaló, dejando en claro que el debate no pasa por una situación puntual, sino por el rumbo general del TC Austral.
Aun así, y pese al desgaste que implicó la reforma, el campeón decidió seguir adelante, trabajar contrarreloj y apostar a estar presente en el arranque del campeonato. Con el auto en plena etapa de modificación y la intención de poder probarlo en los próximos días, Otero encara el 2026 con la convicción de defender el título en pista, pero también con la necesidad de que el automovilismo regional encuentre caminos que contemplen el esfuerzo real de quienes lo sostienen carrera tras carrera.
La entrevista completa
📺 La entrevista completa, con el testimonio de Miguel Otero en primera persona, se puede ver en nuestro canal de YouTube.
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